Abriendo ventanas mentales para asomarme a las emociones 

El pasado miércoles asistí a una de esas conferencias que no terminan cuando el ponente se marcha, si no de las que despiertan emociones y pensamientos que perduran en el tiempo y en las vidas de los oyentes. Así fue como descubrí a Jose Maria Gasalla, quien se presenta, muy acertadamente, como un inductor de ideas y cuestionamientos, y yo he decidido compartir hoy con todos vosotros este gran descubrimiento.

En una conferencia sobre el ÉXITO no hay cómo salir de una sala, repleta de gente entusiasmada, entre aplausos espontáneos que duran y duran mientras el ponente se aleja. Aplaudir es lo mínimo que puedes hacer cuándo alguien acaba de revelarte las claves del éxito personal y profesional.

Resulta curioso cuando el conferenciante entra botando un balón de basquet y empieza a hablar de comportamientos que inspiran confianza, pero todo se simplifica cuando nos recuerda cosas tan básicas como que debemos ir siempre a cosas sencillas que lleguen al corazón  y destaca el amor como una de las emociones por las que apostar en vez de mantenerse en los miedos.

 
 ¿Por qué si las inteligencias son múltiples nos quedamos a menudo estancados en la inteligencia tradicional lógica en vez de centrarnos en la inteligencia emocional? Deberíamos orientarnos más hacia:

1- Conocimiento de uno mismo

2- Conocimiento de los demás

3- Relación contigo mismo, conocimiento de tu equilibrio y de cómo autoregularse

4- Gestión de las relaciones con los demás

¿Qué tenía de especial esta jornada frente a tantas otras que hablan de inteligencia emocional? Al llegar a casa no le dije a mi pareja que venía de una charla, si no que le dije: he asistido a un verdadero espectáculo, complejo por su simplicidad, lleno de pasión, humor, sentimiento y autoreflexión. Entre risas, Jose Maria Gasalla enlazaba confesiones de su vida más íntima con conocimientos profundos de psicología, y embriagados por su pasión la gente conectaba automáticamente con sus historias y participaba en sus juegos sin perderse ni uno sólo de los relatos que nos hacían viajar a un ritmo frenético en el espacio y el tiempo, de su Pontevedra natal, pasando por relatos de Brasil y la II Guerra Mundial.

Una bocanada de aire fresco sopló dentro de mí mientras Gasalla hablaba y abría ventanas en mi mente, destacaría dos de ellas Viktor Frankl y Susana Block a las que prometo asomarme a menudo en el futuro:

Viktor Frankl fue un psiquiatra austríaco, escritor de ‘El hombre en busca de sentido’ tras pasar por varios campos de concentración en la II Guerra Mundial en los que perdió a su mujer de 23 años, embarazada, de gemelos y aún así dijo: “Me podrán quitar todas las libertades menos una: nunca me podrán quitar la actitud ante cualquier circunstancia, en esto uno es libre”. En esta obra expone que, incluso en las condiciones más extremas de deshumanización y sufrimiento, el hombre puede encontrar una razón para vivir, basada en su dimensión espiritual y no puedo evitar pensar en ‘La vida es bella’ y en lo afortunada que soy con mis ‘circunstancias’.

  Antes de la conferencia pensaba que había emociones positivas y negativas, incluso hubiese podido hacer una lista de emociones catalogándolas de uno u otro tipo. Sin embargo, no hay ninguna emoción negativa, lo negativo es que te quedes enganchado a esa emoción. La tristeza no es una emoción negativa, pero quedarse enganchado conduce a una depresión que es lo negativo, así hay que diferenciar también dolor de sufrimiento.

Esta reflexión me lleva a mi segunda ventana mental: Susana Bloch y cómo surfear en las emociones a través de la respiración. Cada emoción va ligada a una respiración específica, respiramos diferente cuando estamos asustados, enfadados o relajados y ciertamente cuando uno está triste y te dicen venga anímate, uno no puede cambiar su estado de ánimo sin más, aunque sí hay un truco: Aprende como liga cada respiración con cada emoción y cambia de respiración cuando quieras cambiar de emoción. Estos patrones respiratorios pueden ayudarnos a no quedarnos anclados en estados de ánimo 

  

 
La conferencia dió para mucho más: Sensibilidad vs sensibilería, automotivación,  autoconfianza, autoestima, autcrítica, autoeficiencia y autodisciplina,… Pero ahora con vuestro permiso me quedaré apoyada en mi ventana mental, digiriendo esta información, analizando mi respiración para surfear mis emociones y la segunda parte de la charla os la contaré, lo prometo, en otro artículo.

Gracias Jose Maria Gasalla.

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